lunes, 19 de noviembre de 2012

Cerveza Interlaken

Rubia
Es una cerveza producida en Villa General Belgrano, provincia de Córdoba. Carecía de datos sobre graduación alcohólica, quien la elabora, el lugar, etc.
Rubia:
Apariencia: dorada clara con espuma blanca y persistente. Sin turbidez y con una gasificación adecuada. Respecto del aroma se nota la presencia del lúpulo aunque es más fuerte el DMS propio, probablemente de la malta Pilsen o de la levadura Lager. Es una típica cerveza Lager, refrescante aunque nada extraordinaria para ser artesanal. El balance se vuelca más hacia el amargor del lúpulo y el DMS (como a choclo hervido). En la etiqueta de ninguno de los tres estilos que probé se mencionaba el grado de volumen de alcohol. En esta cerveza ni se siente. Como impresión general, sostengo que es una buena cerveza, nada del otro mundo pero interesante para refrescarse en un día de bastante calor. Buen acompañamiento podrían resultar las sfijas. 

Extra Red Ale
Extra red ale:
Apariencia: color marrón clarito con dejo de dorado y ámbar. Espuma mestiza entre blanca y marrón, de persistencia media sin dejar rastros perdurables en el vaso. La gasificación es media. Aroma: aparece el aroma a malta caramelo combinado con el olor a nuez, parecido al de una Nut Brown Ale. Definitivamente se siente la presencia de los ésteres de la levadura ale que permiten la aparición de cierto aroma a pan o bizcocho. El defecto en el aroma es la presencia del diacetilo que tal vez esté más presente de lo adecuado. Esto perjudica también el gusto y el retrogusto, desapareciendo el gusto a malta que aparecía en el olor. Otra vez el lúpulo está ausente y el amargor es bajo. Tampoco la graduación alcohólica se hace sentir. Como impresión general concluyo que es una cerveza aceptable, para acompañar con una comida que le haga contrapunto y contraste, algo así como un taco mexicano con porotos negros, pepino y tabasco.
Stout


Negra Stout:
De espuma marrón, persistente y que deja sus huellas en el vaso. El color es negro aunque no del todo opaco sino con dejos de marrón oscuro. Gasificación adecuada al estilo. Su aroma es leve a caramelo y grano tostado, más parecido a pan tostado que a café. También aparece levemente el aroma a diacetilo (como a manteca). El gusto es balanceado hacia la malta aunque la presencia del amargor (pero en aroma) del lúpulo es mayor que en los otros estilos. Bien balanceado el amargor diría yo. Otra vez la presencia del alcohol no se distingue, con lo cual como crítica podría decirse que bien le vendría mayor “picor” por volumen de alcohol. Fue la mejor cerveza de los tres estilos de Interlaken. Buena para acompañar carnes rojas como un estofado de osobuco o tal vez de cordero.    

viernes, 19 de octubre de 2012

Géminis - Dir. Albertina Carri

Géminis
Dirección Albertina Carri. Guión: Albertina Carri y Santiago Giralt. Elenco Cristina Banegas, Daniel Fanego, María Abadi, Lucas Escariz, Julieta Zylberberg, Damián Ramonda, Sylvia Bayle, Beatriz Spelzini, Gogó Andreu, Vivi Tellas y elenco. Productor Pablo Trapero Productores Ejecutivos Martina Gusman – Hugo Castro Fau Co Productora Marianne Slot Dirección de Fotografía y Cámara Guillermo Nieto Dirección de Arte Maria Euegenia Sueiro Montaje Rosario Suarez Música Edgardo Rudnitzky Sonido Jesica Suarez Post Producción de Sonido Federico Esquerro Vestuario Mónica Toschi Diseño de Peinado y Maquillaje Oscar Mulet Jefe de Producción Matías Miller Asistente de Dirección Emiliano Torres Dirección de Casting Norma Angeleri Duración: 85 min

La riqueza de la filosofía permite el abordaje de múltiples temáticas que pueden ir desde asuntos sobremanera complejos desde una óptica metafísica a cuestiones inherentes a la cotidianidad de la vida familiar. Por ello meteré la cuchara filosófica en el argumento de esta tremenda película. Meme y Jeremías son hermanos, pertenecientes a una burguesa familia porteña de clase alta cuyos padres, Lucía y Daniel, creen tener todo controlado, vigilado, pautado para que pueda celebrarse “felizmente” la réplica del casamiento de Ezequiel (el otro hijo de la familia) y Montse, quienes viven en España. Lucía llena los espacios vacíos con palabras todo el tiempo; Daniel habla lo justo y necesario, casi siempre inmerso en otro universo; Meme y Jere llevan adelante el huracanado desarrollo de la trama. ¿De qué manera? Cometiendo incesto. Una relación incestuosa intensa, que aparece muchas veces pero siempre a través de un reflejo, una puerta entreabierta, siempre con una insinuación que, por más implícita que pueda ser, cala hondo en la conciencia del espectador. Y acá me detengo para pensar un poco este hecho particular. Cuando uno lee Edipo Rey o cuando tiene la posibilidad de escuchar el relato de la tragedia de Sófocles, la relación incestuosa es un elemento más de la trama y no llama mucho más la atención que el trágico destino del desdichado protagonista. Considero que acá no pasa lo mismo. Alguien podría argüir que la relación de amor entre los dos hermanos de Géminis es una trama superficial que por detrás tiene una historia más real, propia de una familia que se interesa por la opulencia, los mandatos morales inquebrantables, los clichés, las mentiras y el enmascaramiento del resquebrajamiento interno respecto de los lazos sociales. Pero la relación incestuosa entre Meme y Jeremías parte nuestra conciencia en la medida en que nuestra racionalidad tiende a no poder aceptar los parámetros y las reglas de una historia de amor diferente. Y es que, por una cuestión cultural y/o social, no toleramos la diversidad, las otras maneras de ver el mundo, los pensamientos distintos o, como en este caso, las historias de amor verdadero que rompan nuestros estrictos esquemas mentales. Y eso hace que esta película sea maravillosa. Que Albertina Carri sea una directora de primer nivel y que las metáforas y los símbolos de Géminis no hagan otra cosa más que machacar nuestras ideas cual mortero de cocina. Por eso esta gran película es una piedra preciosa para la filosofía y para indagar sobre un sinnúmero de problemas filosóficos. Dice Diego Braude en www.imaginacionatrapada.com.ar: "En “Géminis” nada es lo que parece, y es necesario aceptar el reto de ver más allá de lo obvio, de escuchar el silencio, de hacerlo hablar. Adentro y fuera del cine". Impecable. No puedo agregar nada más. Sólo vean esta excelente obra cinematográfica. Saludos.   

jueves, 11 de octubre de 2012

Hacia una teoría general sobre los hijos de puta - Marcelino Cereijido

Marcelino Cereijido es Doctor en Fisiología por la UBA, desempeñándose como investigador, profesor universitario  y escritor. En este libro nos trae una investigación seria que intenta detectar si es que existe algún gen en el ser humano que permita desarrollar la hijoputez. En este sentido, desde el comienzo nos brinda una pantallazo general -a modo introductorio- de la hijoputez humana en todas sus variantes: desde sus formas cotidianas a las aberraciones faraónicas; desde los cuentos infantiles que ilustran maneras de ser hijo de puta al genocidio nazi; desde las torturas expuestas a las vidrieras del mundo a la esclavitud moderna africana, la heterogeneidad de la hijoputez es de lo más insólita y extravagante. Así, Cereijido muestra que desde que el hombre es hombre existió la hijoputez, insulto existente en casi todas las lenguas del mundo para denotar la perversidad y la maldad con la que algunas personas actúan. Lo interesante del libro es que en ningún momento el autor intenta hacer una moralina respecto del accionar humano, ni da consejos sobre cómo no ser hijo de puta o algo por el estilo. Por el contrario, y aunque su lectura tiente más por lo curioso del título que por otra cosa, es una investigación seria, ordenada, fundamentada histórica y biológicamente. En este sentido, entonces, la pregunta que guía esta investigación es si existen raíces biológicas de la hijoputez, es decir, saber si la hijoputez humana es algo inherente a la vida y si hay algo en nuestros genes que nos obligue a ser perversos. No voy a dar esa respuesta pues espero que el lector descubra por sí mismo la respuesta. Pero hay una clave: "para ser hijo de puta no basta damnificar al otro, sino también ser consciente de que lo estamos perjudicando" (p. 94). Excelente oportunidad para pensar en este asunto en el que se entretejen problemas éticos con cuestiones biológicas y para que aquellos que se sientan identificados puedan cambiar el rumbo de sus acciones (deseo personal más que posible situación fáctica) o para que quienes sean víctimas de algún hijo de puta asuman una posición que permita terminar con su calvario. La información acá vertida y la prosa elegida por el autor hacen de este texto un libro muy interesante para leer sin demasiados tecnicismos que oscurezcan su lectura. Bien recomendable.    

sábado, 22 de septiembre de 2012

La Loggia Imperial Stout

La Loggia Imperial Stout
Lo prometido es deuda. La última entrada de cervezas fue floja porque la cata de aquella birra no estuvo a la altura de las circunstancias. Volvemos con La Loggia en su estilo Imperial Stout, con 11% de alcohol y que obtuvo la medalla de plata en la South Berr Cup del año 2011 realizada en Buenos Aires. Como puede apreciarse en la foto, la espuma que se formó es abundante y duradera, de un color marrón bien oscuro. El color de la cerveza es negro opaco con residuo en el fondo de la botella pero dentro de los parámetros normales de una cerveza artesanal y sin turbidez ni restos de levadura suspendida. Tal y como se indica en la etiqueta, la presencia del chocolate y el café, en el aroma, propios de las maltas oscuras le dan un toque tostado fuerte. Decididamente el aroma se balancea hacia la malta antes que el lúpulo, pero este último parece ser del tipo de los terrosos. El sabor es complejo, propio de una cerveza con gran cuerpo, una densidad original alta que combina a la perfección las maltas especiales. El porcentaje de alcohol se hace sentir pero no es desagradable y produce, más bien, una sensación muy interesante de picor. Como impresión general, sostengo que es una cerveza excelente, una combinación genial para una noche fría. Ideal para maridar con un buen guiso de lentejas (con chorizo colorado incluido) y, para quienes les guste, fumarse en la sobremesa un buen habano, según recomienda su maestro cervecero. La fecha de elaboración es de marzo de 2012. Pasaron cinco meses y está en perfectas condiciones aunque más estacionamiento -para este estilo- hubiera estado bien. Pero como ya está empezando a hacer calor en Tucumán el estilo Imperial Stout será sólo para ocasiones especiales. Hasta la próxima reseña. 

lunes, 27 de agosto de 2012

Oldboy - Dir. Park Chan-wook

Dirección: Park Chan-wook.
País: Corea del Sur.Año: 2003.Duración: 120 min.Género: Thriller.
Interpretación: Choi Min-sik (Oh Dae-su), Woo Ji-tae (Lee Woo-jin), Gang Hye-jung (Mido), Chi Dae-han (No Joo-hwan), Oh Dal-su (Park Cheol-woong), Kim Byoung-ok (Sr. Han), Lee Seung-shin (Yoo Hyung-ja), Yoon Jin-seo (Lee Soo-ah), Lee Dae-yun (Mendigo), Oh Gwang-rok (Suicida).Guión: Hwang Jo-yung, Lim Joon-hyung y Park Chan-wook; basado en una historia original de Tsuchiya Garon y Minegishi Nobuaki.Producción: Kim Dong-joo.Música: Cho Young-wuk.
Fotografía:
 Jung Jung-hoon.Montaje: Kim Sang-bum.Diseño de producción: Yoo Seong-hee.Vestuario: Cho Sang-kyung.
Estreno en Corea del Sur: 21 Nov. 2003.                                          
Estreno en España: 28 Enero 2005.

La historia gira en torno de su protagonista Oh Dae-su, un hombre que fue secuestrado delante de su casa y que, sabemos tiene, una hija, una esposa y una vida lo más normal que se puede pensar. Sin saber dónde está encerrado, ni porqué está secuestrado, ni cómo salir de ese calvario, percibe en la televisión que tiene en su habitación la terrible noticia de que su mujer fue asesinada brutalmente. La explicación de la policía: el principal sospechoso es Dae-su pues encontraron su sangre en el lugar del hecho. El encierro perpetuo lo lleva a hacer ejercicio como un modo de matar el aburrimiento pero también como la manera de prepararse para lo que se convirtió en el único objetivo que le da sentido a su vida: la venganza hacia la persona que le hizo esto. Un día, luego de desmayarse con el gas que lo adormecía cotidianamente, despierta en una terraza con otra ropa, dinero, un teléfono y un hombre a punto de suicidarse a quien decide salvar para contarle la terrible historia de su vida en estos últimos 15 años de calvario y penumbra. Ésta es, en realidad, la secuencia inicial de la película que genera, ni más ni menos, una inmensa intriga por saber qué demonios le pasó a este hombre, quién fue el artífice de esta situación y porqué alguien merecería algo semejante. Y, de ese modo, uno no puede dejar de ver la película y de admirar lo magistralmente filmada que está, donde la atracción por las imágenes es mucho más fuerte que lo suculenta de las escenas. Y lo advierto: es una película muy violenta pero muy fascinante al mismo tiempo. Entonces ¿somos los seres humanos violentos por naturaleza? ¿O la violencia sólo surge como repuesta a una situación que amerita su ejercicio? La reflexión que yo fui haciendo también giró sobre la venganza pues Dae-su encuentra la aplicación de la venganza como el único móvil posible que dará sentido a su desdichada existencia. ¿Somos los únicos seres que nos vengamos? ¿Puede la venganza convertirse en el propósito de la vida humana? El director coreano brinda su respuesta a través de este filme maravilloso, escandalosamente atractivo, espectacularmente filmado y muy bien interpretado. Pensar en lo humano también tiene la arista de la brutalidad del hombre y la violencia también es motivo de reflexión filosófica. Muy recomendable, aunque vayan sabiendo que verán sangre y violencia.     
                                                   

miércoles, 15 de agosto de 2012

Patas arriba. La escuela del mundo al revés - Eduardo Galeano

Patas arriba

No digo nada nuevo al afirmar que Eduardo Galeano es uno de los intelectuales más lúcidos de la actualidad y, además, uno de los más comprometidos con la realidad latinoamericana. Este libro es de 1998 y es, al mismo tiempo, actual e inactual. Me explico. Aquí los relatos del autor uruguayo retratan con envidiable ironía las características de las democracias liberales que definen al mundo desde la década de 1990. En ese sentido, los relatos -hilvanados cual programa de escuela que invita a recorrer sus páginas de una manera no sistemática ni lineal necesariamente- dan cuenta de la violación de los Derechos Humanos, de la instauración del miedo, de la influencia de los medios de comunicación, de la organización desigual e injusta de las riquezas del mundo, del racismo y el machismo, de la impunidad, de la explotación infantil, de la globalización y su consecuente pobreza, de la sociedad de consumo y los manejos de las grandes empresas multinacionales, de tejes y manejes de la política, de los planes de las superpotencias para con el resto del globo. Y, en este sentido, el panorama pintado por Galeano que responde, ni más ni menos, a lo que por aquellos años y aún hoy sigue ocurriendo, es desolador y perplejo. Sin embargo, el libro también es inactual porque -si bien hay cierto atisbo de lo que podría llegar a suceder- ocurrió antes de la caída de las torres gemelas del 2001 y de este promisorio campo político abierto en Latinoamérica desde mediados de la década del 2000 en adelante, con gobiernos y políticas públicas que intentan, a su manera, revertir el posicionamiento económico, cultural, social y científico de estos lares del planeta. La agudeza crítica, la riquísima prosa y la facilidad con la que el escritor uruguayo retrata el mundo hacen de esta obra una lectura ineludible para todo aquel que quiera no sólo informarse (es destacable la referencia permanente a la bibliografía que hace el autor) sino también reflexionar acerca de nuestro accionar en tanto ciudadanos. Allá por 1998 Galeano decía: "Han pasado los años, el siglo está muriendo. ¿Cuál es el mundo que nos deja? Un mundo sin alma, des-almado, que practica la superstición de las máquinas y la idolatría de las armas; un mundo al revés, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies". Queda en cada lector el análisis y la lectura del mundo en la actualidad. Un libro impresionante, excelente, sumamente recomendable.    

domingo, 5 de agosto de 2012

Cerveza Olaff Roja

Cerveza Olaff
La cerveza Olaff roja es producida en Villa General Belgrano. La etiqueta no cuenta con datos de producción, elaboración, graduación alcohólica, etc., lo cual ya es un problema para establecer algunos parámetros. De todos modos van algunas características y la impresión que me causó beber esta cerveza. Con respecto a la espuma, era de color blanca con leves pintas de rosado y de persistencia baja. El color de la cerveza era de un rojizo claro muy parecido al de un vino rosado y de una brillantez intensa sin turbidez alguna, lo cual pintaba como un buen presagio. En cuanto al aroma se percibía la presencia floral del lúpulo aromático con bastante probabilidad de que haya sido agregado en el whirlpool, sin presencia alguna de olores desagradables aunque tampoco se sentía ni aroma a malta (lo cual resulta extraño para una cerveza que debiera usar maltas caramelos) ni de amargor de lúpulo. Y si vamos al gusto en boca eso para mí ya constituyó un defecto, porque no se apreció nada del amargor del lúpulo. Sí sentí un toque de dulzor frutal pero no de la malta. La carbonatación fue leve con burbujas pequeñas. En resumen, una cerveza muy "ligth" para mi gusto, casi sin presencia de alcohol, muy parecida a un vino rosado porque no se percibe ni la malta ni el amargor del lúpulo. Si bien tiene un aroma floral/frutal esto no la hace ni particular ni interesante. Para mí fue como tomar granadina. Es probable que haya sido una tirada especial para el verano, para que la gente la tome como un refresco pero verdaderamente me decepcionó. Bastante floja para un reducto (el de Villa General Belgrano) que cada vez tiene más adeptos a la cerveza artesanal. La próxima cerveza que cate prometo que será muy buena así comparto mis impresiones y puedo recomendar, no como esta vez.