jueves, 30 de mayo de 2013

Cerveza Yapai - Negra Ahumada

Cerveza Yapai
Alcohol 4,5%
Una cerveza producida en Santa Rosa de Calamuchita, provincia de Córdoba. En la etiqueta leemos que “Yapai” decían los indios Ranqueles llenando sus jarros. En primer lugar bebía el anfitrión y después el invitado que respondía al brindis con un “yapai peñi” (salud hermano). En la ocasión se bebía lo que el anfitrión bebía, es decir la misma cantidad. Una buena oportunidad, creo, para emborrachar a nuestros invitados a una tertulia cervecera.
En cuanto al color, esta cerveza es negra con resabios de cobre y marrón oscuro. La espuma es amarronada, con cierta cremosidad y muy persistente.
Respecto del aroma, hay una predominancia muy marcada del ahumado con toques de madera y tofee. No se siente el lúpulo de aroma, tal vez tapado por la malta ahumada.
De su sabor puedo decir que tiene reminiscencias a pan tostado y muy escaso sabor a café. También en el gusto está presente el ahumado. El amargor es suave y el sabor de las maltas bases imperceptible. De todos modos, es una cerveza robusta sin tener tanto cuerpo ni densidad. Su gasificación es media, precisa para el estilo.
Como impresión general, afirmo que es una cerveza ideal para los días con fresquete, muy interesante para combinar con quesos ahumados y azules, también fuertes, que combinen con otros fiambres como el pastrami y el jamón serrano. Una mezcla de sabores y olores que constituirían un maridaje brillante para una tarde/noche tucumana de otoño.

Ya la había probado en otras oportunidades cuando estuve en Santa Rosa de Calamuchita y vuelvo a repetir y comprobar que tenemos en nuestras manos una muy buena cerveza. Felicitaciones a Ariel Pirogovsky su productor y maestro cervecero. La web de la cervecería es www.cerveceriayapai.com  

jueves, 23 de mayo de 2013

Shame - Dir. Steve McQueen

Shame
Título original: Shame
Año: 2011
Duración: 99 minutos
Dirección: Steve McQueen
Guión: Steve McQueen, Abi Morgan
Fotografía: Sean Bobbitt
Reparto: Michael Fassbender, Carey Mulligan, James Badge Dale, Nicole Beharie, Jake Richard Siciliano, Hannah Ware, Alex Manette.
Género: Drama/Erótico

Brandon (excelente actuación de Michael Fassbender) es un joven neoyorquino, trabajador de una empresa importante, cuya vida es muy estable económicamente pero que vive atormentado por la imposibilidad de forjar y mantener lazos sociales duraderos, sobretodo con mujeres. Y este asunto es fundamental para entender la complejidad del problema existencial del personaje que ilustra el director. Evidentemente, la confusión, la soledad, la culpa, la vergüenza, el tormento y el malestar existencial mantienen al treintañero en vilo durante su vida cotidiana. Brandon es, digámoslo, un onanista que no tiene tapujos para dar rienda suelta a su mano con tal de llegar al goce: por eso se masturba tanto en la intimidad de su departamento como en el baño de la oficina donde trabaja. El goce dejar de ser placentero, en su caso, para convertirse en una especie de compulsión desenfrenada de su vertiginosa vida sexual. Además, se pasa el día viendo videos y páginas pornográficas de internet, contratando prostitutas y manteniendo sólo relaciones esporádicas sin poder fijar nada serio. El punto de inflexión, no para mostrar una curva ascendente hacia una vida un poco mejor o menos tormentosa sino para evidenciar que desde las aguas del infierno aún se puede seguir descendiendo, está dado por la imprevista llegada de su hermana menor Sissy (Carey Mulligan. Presten atención a la secuencia en la que interpreta "New York New York") con la intención de quedarse algunos días hasta acomodar su situación personal. 
Lejos de juzgar la película por la sucesión de escenas sexuales que presenta (su calificación en no apta para menores de 18 años), cabe decir que tales secuencias están narradas para incrementar la complejidad de las preocupaciones, sentimientos y estados de ánimo del personaje principal. Es una película oscura, no convencional, atrevida que incursiona en la introspección de los más hondos traumas y problemas que se asientan en nuestro inconsciente; y que muestran una de las formas en que éste puede aparecer, en el contexto de la actual vida posmoderna. Genial!!!    

lunes, 22 de abril de 2013

Tan locos como sabios. Vivir como filósofos. Roger-Pol Droit y Jean-Philippe de Tonnac.

Tan locos como sabios. 
Para aquel que cree que los filósofos tienen en su composición existencial más de locura que de racionalidad, este libro se encarga de confirmar la aventurada hipótesis. Y no es porque la "locura" de los filósofos sea antiracional o irracional, sino que, por el contrario, es una locura que tiene su razón de ser, su explicación. Roger-Pol Droit y Jean-Philippe De Tonnac escriben este hermoso libro de relatos de tinte anecdótico acerca de filósofos (y filósofas) de la antigüedad, demostrando que ser filósofo no es pasarse el día -y la noche- solamente pensando macanas, aburriéndose en los pormenores del ser y la nada, infiltrándose en la incertidumbre de aquello que no presenta duda alguna, sino que ser filósofo es una aventura que implica una particular forma de vivir y de entender el mundo. Y, en realidad, en la antigüedad no había más que vivir la vida de un modo particular para ser filósofo. Y eso demuestran los autores desarrollando relatos que tiene pizcas de veracidad combinadas con elementos ficcionales que hacen que esta obra sea muy divertida por sobre todas las cosas. La filosofía tiene en su matriz de vida a la polémica y los autores se encaran de mostrar cómo la tensión de opuestos, las acciones y los gestos cotidianos de los filósofos encendían las grandes polémicas dialécticas del paradigma antiguo. Pero, además, la "locura" de los filósofos antiguos se acompañaba de una enorme sabiduría -teórica y práctica- al punto tal de que encontramos relatos acerca de cómo Tales de Mileto se hizo rico cosechando una temporada olivas; o como Cleobulina -la primera mujer filósofa- sorprendía a todos con sus enigmas; o como Heráclito decidió cubrir su cuerpo con estiércol de vaca para "atrapar" la humedad; o como Crisipo murió de risa atragantado por unos higos; o como a Epicteto -que era esclavo- tuvieron que romperle una pierna para justificar la teoría estoica de apreciar los acontecimientos tal y como ocurren de manera simple y sencilla. 
En definitiva, un libro excepcional para los amantes de la filosofía, para los que ya se iniciaron en esta "locura" o para los que se animan a aventurarse a pensar de manera distinta y ver el mundo con otros ojos.  

domingo, 14 de abril de 2013

Cerveza Quarryman

Rauch Bier


Cerveza Quarryman – Rauch Bier (Roja ahumada) – 5% alcohol
Espuma color caoba bien clara, persistente y cremosa. La cerveza es de color rojizo, con tonalidades rubí matizado de dorado oscuro. Aroma con presencia de ahumado que no es agresivo tal como lo indica el estilo, notas a nueces, algo de pan tostado, pasas de uva, tofee y un dejo de madera. Muy leve presencia de lúpulo aromático cercano, tal vez, a los terrosos.
El sabor se destaca por la presencia del caramelo de las maltas y el tostado de la malta ahumada. Un amargor leve pero equilibrado, presente que, en el balance final, se inclina más hacia el lado de la malta. Los 5% de alcohol se hacen notar, aparentando ser una cerveza un poco más fuerte, lo cual la hace genial.
Chocolate Stout
Conclusión: una cerveza excelente. Ideal para maridar con quesos fuertes como el sardo, el reggianito y porqué no una provoleta en la parrilla bien condimentada. Otros fiambres que combinarían al pelo serían una bondiola o pastrami ahumados que, mestizados con un pan casero recién horneado, derretirían el paladar.
Las cervezas ahumadas son de mis favoritas y debo decir que ésta, sin lugar a dudas, queda entre las favoritas de las cervezas nacionales que he probado hasta el momento dentro del estilo.

Cerveza Quarryman – Chocolate Stout
Levadura: nottingham. Lúpulo: Perle alemán. IBU: 20. DI: 1,056. 5% de alcohol. Madurada con cáscara de cacao.
Primera cuestión interesante: todos estos datos están en la etiqueta frontal de esta cerveza. Y eso es muy elogiable porque hay cerveceros que creen que su receta es un secreto de estado y no se “animan” a compartir los datos por temor a una copia imperfecta. Pero la experiencia demuestra que con los mismos ingredientes el proceso y el resultado puede variara de un cervecero a otro. Un aplauso por ese gesto.
Espuma de esta genial stout es color marrón claro y bien persistente. El color de la cerveza era negro opaco con tonalidades en pequeños trazos color rojizo que rozan el bordó.
Su aroma se caracteriza por la presencia del cacao, no tan sutil como sugiere la etiqueta sino más bien notable y perceptible inmediatamente. También el aroma a café, a caramelo y a maderas dan un bouquet muy complejo e interesante.
En cuanto al gusto diremos que también está presente el chocolate, con dejos de whisky mezclados con las maltas caramelo. Aparece el lúpulo en el amargor y, aunque no sobresalga, se armoniza perfectamente.
Otra cerveza excelente y sumamente recomendable para quien pueda adquirirla. Yo la combinaría con una buena carne al horno (por ejemplo una colita de cuadril o un filet) mechada con una mezcla de ajo, cebolla, aceitunas, rúcula, algo de cilantro y aceite de oliva. También sería ideal para acompañar un postre con chocolate amargo.   
Debo felicitar a Armando March su maestro cervecero. Lo único criticable sería, quizás, algo externo a su dueño: el elevado precio con el que las conseguí. Cada botellita me costó $28 en enero de este año en una tienda que vende productos de Tandil en el Puerto de Frutos que está aledaño al Parque de la Costa. No tengo ni idea si los productores son dueños del lugar, pero para ser una cerveza para llevar (como hacemos los turistas que visitamos la zona) es carísima. Pero no me arrepiento. ¡Buena birra y buena vibra!
P/d: el estado de las etiquetas de las botellitas se debe a un "accidente" en mi heladera, no a las botellas. 

lunes, 25 de marzo de 2013

La mirada invisible - Dir. Diego Lerman

La mirada invisible


            La mirada invisible es un claro ejemplo de transposición en el cine argentino. En efecto, el filme está basado en la novela Ciencias Morales de Martín Kohan, cuyo relato deja entrever la cotidianidad del trabajo de María Teresa (Marita), una rígida preceptora del Colegio Nacional Buenos Aires que, durante el año 1982, se mantiene impoluto frente al contexto social de aceleradas transformaciones que marcaban la decadencia del sistema dictatorial luego de seis años de represión. En una oscura atmósfera de obediencia debida y con la intención de cumplir comedidamente las órdenes del jefe de preceptores el señor Carlos Biasutto, Marita decide esconderse en el baño de varones creyendo, de ese modo, poder descubrir a los fumadores, cuasi trágica situación de transgresión de las severas normas establecidas por el colegio. Es así que la joven preceptora comenzará con su oscuro pero excitante hábito de voyeur en el que justificará su perversión con tal de llevar a los desobedientes ante su jefe, sin importarle estar rodeada de mierda y orina. La disciplina, el mandato, la cautela, y el celo conforman el orden del día de este microuniverso del poder jerarquizado en el que las relaciones entre alumnos y autoridades se transforman en relaciones de subordinación verticalista.
El constante uso del fuera de campo genera una sensación de intriga y suspenso muy bien manejados por el director, quien denota la clara intención de reflexionar sobre la dialéctica de los regímenes de visibilidad/invisibilidad. Por lo tanto, se logra un efecto de lectura entre líneas, llevando adelante un paralelismo entre los personajes que son observados sin ser vistos y escenas que no se muestran pero que dicen mucho. La trágica resolución de esta aventura hitchcockiana deslizará sentimientos encontrados en el azorado espectador que no sabrá si amar u odiar al personaje tan puro como retorcido protagonizado por la excelente Julieta Zylberberg. El final, ciertamente, produce cierto escozor y pasmo por el desenlace de los acontecimientos. Un excelente película argentina que puede ser objeto de análisis (yo la he interpretado de este modo y he escrito así al respecto) a partir de las categorías de Foucault sobre la base de la vigilancia, el castigo, el control y las relaciones de poder.

lunes, 11 de febrero de 2013

Millenium II y III


Millenium III
He recomendado la primera entrega de la saga de Stieg Larsson para el verano. Me devoré la segunda y la tercera parte antes de terminar mis vacaciones en el mar. Voy a tratar de no dar demasiadas pistas para que cada lector pueda hacer su propio camino de descubrimiento en este policial. Primero un anticipo: de los tres libros, sin dudas el primero es el más impactante, atrapante y oscuro si se quiere. En la segunda parte "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" sabemos que Lisbeth Salander está en el Caribe disfrutando de los millones que obtuvo a posteriori de la resolución del caso Wennerström, con otra identidad, seducida por las matemáticas complejas y con un cambio estético importante. Por su parte. Mikael Blomkvist conocerá a una pareja cuyas investigaciones catapultarán a gran parte de la policía y los políticos de Suecia cuando Millenium publique los casos relacionados con trafficking, es decir con la prostitución de menores acarreadas de los países del Este europeo. La muerte de esta pareja compuesta por Dag Svensson y Mia Bergman será el enclave para que Lisbeth Salander sea la principal sospechosa junto con el asesinato de su ex tutor Nils Bjurman. Como se repite en toda la saga, hay historias paralelas que se van conjugando en un continuum que complejiza la trama principal. Hay, en algún lugar, una niña encerrada en un sórdido cuarto, maniatada, que en silencio sólo sueña con un bidón de gasolina y un fósforo. Lo interesante de esta segunda parte son los detalles "secretos" de la vida de Salander, al igual que lo asombroso de sus capacidades tanto intelectuales como físicas. Y una de esas vetas terribles de Lisbeth que se develan acá es su padre, Alexander Zalachenko (Zala) ex espía ruso miembro del GRU que pidió asilo político, impunidad y clandestinidad en Suecia durante la década de  los 70`a cambio de información. Lisbeth lo odia. Literalmente. Y sabe que su padre está detrás de asesinatos, violaciones, casos de trata de blancas, drogas, etc. En el medio, empiezan a develarse las injusticias. ilegalidades y actos de corrupción que fueron cometiendo la policía sueca y la Sección especial de la Säpo.  
Entre la segunda y la tercera parte "La reina en el palacio de las corrientes de aire" hay una continuidad espacio-temporal. Es decir, es como si hubiéramos dejado en el capítulo anterior y continuamos leyendo. Esta última parte es, a mi criterio, la más aburrida dado que Lisbeth está casi todo el tiempo internada en una clínica luego de haber recibido tres impactos de bala, uno de ellos en la cabeza por parte de su padre. Blomkvist está haciendo lo imposible por demostrar la inocencia de Lisbeth (recordemos que era buscada por asesinar a tres personas y acusadas por malos tratos graves hacia su padre) y congeniando, al mismo tiempo, tanto la defensa en el posterior juicio como la publicación de la siguiente entrega de la revista. Erika Berger su amante, amiga, compañera de trabajo recibe una oferta irrenunciable de uno de los periódicos más importantes de Suecia y, por ello mismo, se ve envuelta en algunos escándalos laborales. Mientras tanto, la Säpo intenta resguardar toda la mierda que puede reflotarse si Lisbeth habla, poniendo en peligro la vida de muchas personas inocentes. El asunto Salander cobra tal dimensión que hasta el primer ministro debe tomar cartas en el hecho para defender la democracia que tiene, como caballito de batalla, la defensa de la libertad.  
La muerte, la prostitución, las drogas, la corrupción, el amor, el desengaño, la violencia, etc. son el marco que dan vida y continuidad a estas dos partes de la saga de Larsson. A mi criterio, podrían haberse reducido algunos detalles insignificantes e incluso redundantes de cuestiones policiales/burocráticas/políticas de la historia para centrarse más en los detalles de la vida y el accionar de la fantástica Lisbeth. Con lo cual, me parece, de estas dos muy buenas partes podría haberse hecho una excelente. Igualmente, sigo recomendando ampliamente la lectura de estas novelas policiales. 
 
Millenium II   

sábado, 12 de enero de 2013

Cerveza Brunnen

Cerveza Brunnen
Vemos en la foto la cerveza Brunnen en su estilo Schwarz Bier (negra) oriunda de Villa General Belgrano, provincia de Córdoba. Esta birra tiene 5,2 % de alcohol que no se sienten tanto en la boca ni en la cabeza, salvo -claro está- que sea yo quien cada vez tenga más resistencia al alcohol. Lo cual es probable. Volvamos a la cata. En cuanto a su apariencia, la espuma tiene color marrón claro, con poca persistencia y sin lacing. El color de la Schwarz Bier es negro claro con tonos brown y cobrizo que a trasluz dan una muy linda apariencia. Sin turbidez y con muy escaso residuo de levadura en el fondo de la botella. Respecto del aroma el lúpulo es casi imperceptible a excepción de un leve toque de cítrico, aunque si están presentes los olores a caramelo, flan, algo de avellanas y un leve tostado. Hay también un pequeña insinuación a manteca que no es desagradable. El equilibrio entre el lúpulo y la malta, en relación con el gusto de la cerveza, se inclina más por esta última, mostrando un cuerpo y un gusto que marca combinaciones interesantes de maltas especiales. El retrogusto deja una sabrosa sensación a caramelo. Como impresión general, podría decir que para ser una cerveza negra le faltaría, desde mi perspectiva, mayor amargor, cuerpo y gusto/aroma a tostado. De todos modos, es una cerveza muy rica, dulzona que puede agradar al paladar de muchos consumidores, sobre todo en la fiesta de la cerveza o en vacaciones cuando uno anda paseando y relajándose. Brunnen tiene una enorme gama de merchandising en su local, donde se puede conseguir vasos como el de la foto, sombreros, jarras, mucha cerveza  entre otros artículos interesantes. Hay también visitas guiadas por la cervecería que es súper divertido, cuesta barata y te dan un chopp. Es muy bueno ir porque podemos apreciar la producción de cerveza a gran escala pero manteniendo -todavía- los parámetros de una cerveza artesanal. Después de eso (dado que suelen ser al mediodía o a la noche) es casi una obligación quedarse a comer una picada alemana y tomar otros estilos de cerveza (además del chopp que te dan con la entrada a la visita guiada). Para quienes deambulen por el Valle de Calamuchita en Córdoba, ésta es una gran opción. Pueden ver la página web de la cervecería: www.brunnen.com.ar 
Hasta la próxima. Tomen buenas birras!!!!!