Soy José Guzzi, profesor en Filosofía, cervecero artesanal y cinéfilo. Este blog ha sido creado con la intención de hacer algunas críticas y comentarios a cervezas, libros y películas que fui e iré consumiendo.
martes, 24 de abril de 2012
martes, 10 de abril de 2012
La muerte lenta de Luciana B. - Guillermo Martínez
De Guillermo Martínez había leído sólo Crímenes imperceptibles que me pareció una genial novela policial en la que se conjugaban la matemática, la lógica y la filosofía de Wittgenstein entre casos de engimas policiales, muerte y suspenso. Con el propósito de ver si ese estilo se mantenía en esta novela, me embarqué en su lectura. Debo decir que mis expectativas se cumplieron ampliamente, dado que las cuestiones filosóficas como la dualidad causalidad/casualidad, el destino, la muerte como condición humana, los valores intrínsecos a la naturaleza del hombre, los dilemas morales, siguen enrevesadas con asesinatos, misterios y venganzas en este policial sumamente atrapante. Les digo esto: me devoré la novela en 4 días, algo difícil cuando uno tiene hijos pequeñitos a los que atender (además de otros menesteres de la vida cotidiana).
La novela relata la historia de Luciana B., una joven que acude al personaje principal de la novela, el narrador en primera persona, innombrado, para desarrollar su hipótesis acerca de la muerte de sus seres queridos como corolario del sádico plan de Kloster, otro escritor (parcialmente rival del narrador) que parece haber padecido una daño irreparable por parte de Luciana diez años antes de que se desencadenen estos acontecimientos trágicos. La tensión de la novela nos lleva a descubrir teorías acerca de cada una de las muertes, que dependen del punto de vista de cada uno de los personajes, de modo tal que se van elucubrando estos intentos de explicación y llevan al lector de una cuasi certeza sobre el autor de los crímenes a una perplejidad ocasianada por la ambigüedad en los puntos de vista de los distintos relatos. Empero, en ningún momento se cae en contradicciones lógicas, enorme y pulida tarea de Martínez que consigue despistar al lector. El principio de economía en el uso del lenguaje es otra de las virtudes de Guillermo Martínez, que no gasta hojas para caer en atiborrados e insolventes detalles sino que usa su pluma para describir puntual y concisamente los elementos necesarios para la trama de suspenso que necesita el clima de cada secuencia.
En definitiva, una excelente novela, altamente recomendable. Probaré, más adelante, con otros textos de Martínez, quien ha mostrado un fructífero y potable acercamiento entre la filosofía y la literatura. Una disgresión más: Crímenes imperceptibles terminó siendo un producto cinematográfico de la mano de Alex de la Iglesia cuando filmó Los crímenes de Oxford; pienso que no estaría mal -a ver si algún productor cinematográfico interesado lee estas líneas- hacer de La muerte lenta de Luciana B. una gran película. Saludos y hasta la próxima.
sábado, 24 de marzo de 2012
Cerveza Indias
Otra de las cervezas que compré en mis vacaciones y que sigo disfrutando todavía es la cerveza Indias, marplatense y apta para celíacos dado que está hecha 100% con malta de maíz. Esta cerveza en particular es negra y reza en su etiqueta "negra canela y café", lo cual es un incentivo a la curiosidad del buen bebedor de cerveza. Respecto de su apariencia, la espuma fue de persistencia media con apenas coloración amrronada, estimo que por el tostado de la malta de maíz. Su color es negro opaco con resabios de cobre profundo, vale decir con la opacidad propia del estilo. Respecto del bouquet, debo decir que tuvo una fuerte presencia del tostado de la malta con clara detección del aroma a café pero sin distinción de la canela, lo cual para mi ya fue una pequeña decepción pues me intrigaba como podía quedar (habiendo, además, hecho una vez una cerveza rubia con miel y canela). No había una poderosa contribución del lúpulo en lo aromático y apareció un olor con tendencia a mantecoso que debilitó mi impresión general de la cerveza; es probable que se deba a una irregular conservación (es de Mar del Plata y la compré en Córdoba) aunque no lo sé con precisión.
Respecto del amargor, si se siente el lúpulo para este efecto aunque no para el aroma, aunque presentaba cierta astringencia. No se distingue el dulzor que pudo haber aportado la malta de maíz dado que predomina el sabor de las maltas tostadas. Su carbonatación es media, una medida justa para el estilo desde mi óptica.
Como impresión general, debo decir que me resultó una cerveza regular que presentó algunos defectos que deterioraron su "calificación" final. Pienso que si la canela se percibiera y no apareciera ese débil olor desagradable, podría ser una excelente cerveza para acompañar un postre como brownie con dulce de leche y crema chantilly. La serví en el típico vaso para las weizebier alemanas.
Saludos y hasta la próxima.
jueves, 22 de marzo de 2012
Match Point - Dir. Woody Allen
Dirección y
guión: Woody
Allen.País: Reino Unido.Año: 2005.Duración: 123 min.Género: Drama.
Interpretación: Jonathan Rhys Meyers (Chris Wilton), Matthew Goode (Tom Hewett), Emily Mortimer (Chloe Hewett Wilton), Scarlett Johansson (Nola Rice), Brian Cox (Alec Hewett), Penelope Wilton (Eleanor Hewett), James Nesbitt (Detective Banner), Alexander Armstrong (Sr. Townsend), John Fortune (John), Ewen Bremner (Inspector Dowd).
¿De qué trata Match Point? Chris Wilton, ex tenista profesional devenido en profesor se instala en Londres para tratar de afianzarse en el aspecto laboral. En un club privado conoce a Tom Hewett quien lo hará ingresar en la alta sociedad inglesa en la que la ópera, el caviar, las reuniones en su casa de campo, los manjares y el buen vino, funcionarán como un poderoso atractivo que lo llevará a vincularse y casarse con Chloe, hermana de Tom. Éste, al mismo tiempo, tiene una relación con Nola Rice, una hermosa joven norteamericana y aspirante a actriz que ejerce sobre Chris tal seducción que el dilema moral se hace presente: ¿qué elegir? ¿los privilegios del dinero y, por ello, el aburrimiento de un matrimonio insufrible? ¿o la pasión y el sexo fogoso que tiene con su cuñada, aún a riesgo de perder su estatus? La tensión aumenta a cada secuencia y la mano de Allen va conformando el aura trágica de una historia que se convierte en un thriller pesimista, pues asistimos a la superación de poder y el dinero por encima de la pasión y el amor. El plexo de elecciones que atormentan a Chris oscurece aun más su panorama cuando Nola queda embarazada y se niega a provocar lo que sería ya su tercer aborto.
Ahora bien, el filme comienza y termina con una secuencia en la que una pelota de tenis golpea la red y el guion enfatiza las posibilidades fehacientes: como en el tenis, en la vida misma la pelota puede pasar la red y triunfar o bien quedarse y fracasar. La metáfora, planteada desde la trabajada arista del realismo mágico, sirve para reflexionar sobre la influencia del azar en el derrotero de la vida humana. Los personajes no se cansan de repetir que es preferible tener suerte a ser bueno, y ayudándola un poco, la suerte puede acarrear resultados excelentes. Necesito adentrarme en el desenlace de la película para aclarar este punto. La presión de Nola, ya separada de Tom, es cada vez mayor para que Chris abandone a su mujer. Las promesas de éste son vanas y la mentira se acrecienta a pasos agigantados. Este motivo lleva a Chris a pergeñar un plan para asesinar a su amante, inventando una coartada mediante un robo a su vieja vecina en el que Nola sufrió la consecuencia de ser testigo. Puliendo casi todos los detalles para borrar cualquier evidencia, Chris intenta deshacerse de un anillo que -como vemos en la secuencia se asimila a la de la pelota de tenis en la red- golpea el borde de una pirca y no cae en el Río Támesis sino en la calle. En tanto espectador uno aventura un final adverso para Chris; sin embargo, Allen maniobra un giro mediante el guion dado que la policía descubre el anillo en las ropas de un delincuente menor involucrado en un caso de drogas, nuevo blanco de sospechas y certezas en la resolución del crimen. El juego de simetrías, oposiciones y contrastes en la película es permanente. Cuando Chris se enceguece con el dinero, su felicidad disminuye; cuando se aburre -literalmente- con su esposa, se divierte y apasiona con su amante; cuando el sexo es repetitivo, monótono y asfixiante con su mujer, con Nola es desenfrenado, extático y placentero; en tanto que Chloe no puede quedar embarazada más allá de los incansables tratamientos, Nola anuncia su embarazo de un potencial hijo bastardo; cuando Nola es asesinada ante el inminente derrumbe de la plenitud material, Chloe queda embarazada. Alternativas que remiten, todo el tiempo, a elecciones que calan hondo en el ser humano. Armonía y desequilibrios de un mundo y una vida en las que, aparentemente, no existe un orden ético pero en el que el castigo moral parece ser más doloroso y profundo que el social. Y es que, en efecto, ya como una herramienta de la que se vale Woody Allen en sus películas, Chris es atormentado por las personas que asesinó en secuencias oníricas en las que se atisba cierto humor negro y donde se percibe la enorme carga en la conciencia del asesino.
La justicia, en este mundo, ha sido derrotada por la inoperancia, la ambición, la codicia, los intereses privados y el alejamiento del bien común. Lobos vestidos de corderos triunfan y logran acceder a sus fines sin importar los medios. Las propuestas éticas de Aristóteles encontrando un justo y prudente punto medio entre defecto por exceso y por carencia, o de Kant aplicando un imperativo categórico que evalúe el deber de las acciones, no tiene sentido en nuestra realidad. Este es el sombrío panorama que nos pinta Woody Allen mediante esta magnífica obra. Porque “el universo guarda silencio y se muestra indiferente a lo que nosotros hagamos o dejemos de hacer. En un mundo gobernado por el azar, resulta perfectamente posible salir impune tras cometer un asesinato”.[1] Quedará en el accionar y las decisiones de cada individuo particular cuál será el match point que le permitirá ganar el partido de su vida.
[1] SCHICKEL Richard: Woody Allen por sí mismo. Todo lo que desearía saber
sobe el genial cineasta y sus películas de su propia voz. Ediciones Robin Book, Buenos Aires, 2005, p. 49.
domingo, 19 de febrero de 2012
Leonora - Elena Poniatowska
| Leonora |
La Parisina de nacimiento pero mexicana de crianza Elena Poniatowska escribió esta novela que narra la vida de Leonora Carrington, una artista maravillosa, rebelde, vanguardista, indómita y anticonformista que rechazó la gigantesca herencia de su padre para dedicarse a lo que la apasionaba: el arte. La novela está basada en una amplia bibliografía que le permite a la autora recrear el clima cultural, social, político y económico de casi todo el siglo XX tanto en Europa como en EEUU y México, lugares por los que transitó Leonora. Muchos de los diálogos allí presentes provienen de las diversas entrevistas que Carrington le concedió a Poniatowska.
El peculiar carácter de Leonora hizo que se considerara a sí misma un caballo. La metáfora pinta el espíritu indomable de esta artista que se codeó con los grandes que representaron el surrealismo, que tuvo un complejo amorío con Max Ernst, estuvo confinada en manicomio en España, conquistó Nueva York como pocos y echó raíces en México, lugar donde fue madre de dos hijos. Es muy interesante ir recorriendo esta excitante novela con la visualización de las obras de Carrington, pues es muy claro cómo los estados de ánimo, las relaciones sociales, cada locación o el contexto temporal influyen decisivamente en el momento mágico de la creatividad de la artista. El surrealismo caló hondo en la naturaleza de Leonora y se constituyó en el alimento de su sensible alma, sin que ello significara estar atada a los cánones estrictos de esta vanguardia, si es que algo así pudiera decirse del surrealismo. Ni ideologías políticas, ni convenciones sociales, ni creencias religiosas, ni ideales utópicos convencieron a Leonora para que se convierta en seguidora a rajatabla. Siempre fue en contra del mundo sistemáticamente racional debido a su naturaleza "animal". Enorme es el caudal de obras artísticas que legó esta formidable mujer como así también una interesante obra literaria. En definitiva, una novela para no perderse porque es atrapante, estimulante y con una prosa inteligente. Excelente obra.
| La Giganta |
miércoles, 15 de febrero de 2012
Cerveza Viyá Rubia y Negra
| Viyá Rubia |
Mis vacaciones de este enero de 2012 las pasé en familia en Villa del Dique, provincia de Córdoba, en el Valle de Calamuchita. Allí me topé con la cerveza Viyá, cuyo dueño Federico Iperico comenzó, como casi todos los que hacemos cerveza artesanal, de un modo muy casero. Tuve la posibilidad de visitar su microcervecería y degustar sus tres estilos. Me traje a Tucumán dos de ellas que ahora paso a comentar. La Viyá Rubia presenta buena cantidad de espuma y de duración amplia, blanca con pequeñísimas tonalidades marrón. Es de color ámbar claro y si bien no es del todo brillante puesto que presenta una leve turbidez, ésto no opaca un color interesante. En el fondo de la botella se percibe poco sedimento. El aroma es intenso con dejo de frutos cítricos, típico del lúpulo Cascade, lo que la convierte en una cerveza fresca. No presenta olores desagradables. Su amargor es acentuado, aportando intensidad aunque presenta poco gusto a malta. Los 4,5% de alcohol están bien amalgamados. El postgusto es de persistencia media dejando la impronta del lúpulo. En definitiva, es una cerveza ale bien lograda, que podría combinarse muy bien con unas pizzas caseras para compartir en una reunión con amigos. Recomiendo servir en pinta.
| Viyá Negra |
La Viyá Negra presenta una espuma color marrón que denota el uso de la cebada tostada, de cantidad y retención medias. Su color es negro opaco con leve presencia de un caoba oscuro. Un color excelente para el estilo y muy poco sedimento en el fondo. Su aroma es intenso, mezcla de frutos secos, chocolate y café, propio de las maltas tostadas. Es imperceptible el aroma del lúpulo aunque tiene un amargor equilibrado. Al igual que la rubia, no presenta olores desagradables. La presencia de la malta en el gusto es predominante con una escasa percepción del dulzor de las maltas caramelo. Los 4% de alcohol no se hacen sentir para mi gusto en este estilo. Creo que debería tener un cuerpo y volumen de alcohol mayor. La espuma podría ser más cremosa y más duradera y pienso que sería una negra ideal. El postgusto es de un torrefactado intenso. A mi criterio, ésta es la mejor de los tres estilos de la marca. Ideal para hacer maridaje con una buena picada en la que no puede faltar algún queso ahumado, jamón crudo y bondiola. Tipo de copa recomendado para el servicio: copa de base y boca anchas.
Destaco, porúltimo, que en Villa del Dique también probé la rubia lager aunque no traje para mi casa. Era, de las tres, la más suave y con falta de densidad. Muy límpida y brillante aunque nada extraordinario para ser una lager. Pero bueno, Federico sabe que a veces la costumbre de la gente a la cerveza industrial hace que el mercado oscile hacia esos lares.
Para quienes quieran hacer un pedido de esta cerveza, el mail es cervezaviya@gmail.com
En las próximas entradas seguiré mostrando cervezas de la zona. Espero comentarios.
jueves, 2 de febrero de 2012
Tesis - Dir: Alejandro Amenábar
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| TESIS |
Título original: Tesis
Director: Alejandro Amenábar
Origen: España
Género: crimen, terror, misterio
Duración: 126 min.
Año de producción: 1996
Protagonistas: Ana Torrent, Fele Martínez, Eduardo Noriega, Nieves Herranz, Rosa Campillo, Miguel Picazo
Música: Alejandro Amenábar, Mariano Marín.
Abro la crítica de películas de este blog con una gran realización. Tesis de Alejandro Amenábar (con 23 años al momento de la filmación, dato no menor) muestra las desventuras de Ángela, una estudiante de Ciencias de la Comunicación que está preparando su tesis de grado sobre la violencia audiovisual. Para profundizar sus investigaciones su director se compromete a buscar material audiovisual en la videoteca de la facultad y aparece muerto. Esta muerte reviste un carácter misterioso y Ángela descubre una cinta que su director estaba viendo al momento de su deceso. Este es el puntapié inicial para que la protagonista se vincule con Chema, otro estudiante especialista en cine gore y porno. La película que encuentran aparenta ser del género snuff, es decir, aquellas películas que evidencian asesinatos y torturas reales y que -supuestamente- se consiguen en el mercado negro europeo. La joven asesinada del video resulta ser otra estudiante de la facultad, lo que lleva a los protagonistas a relacionarse con Bosco, amigo de la víctima. A partir de allí, el guión irá intentando despistar al espectador anunciando supuestos guiños en la posible resolución del caso. Al banquillo de los acusados se sientan varios y Ángela entra en desesperación y desconfianza.
¿Por qué me parece un gran filme? Primero que nada es el anticipo de lo que posteriormente implica la madurez de Amenábar como director. Si bien juega con algunos personajes arquetípicos y situaciones típicas de las obras de suspenso y terror, el director español propone un juego de luces y sombras en el tratamiento de la imagen, una utilización del sonido y la música que crean interesantes escenarios. Abre los ojos o Los otros son ejemplos de la maduración del camino iniciado en Tesis. Pero hay una razón más importante -desde mi perspectiva- aún. El filme trata, en definitiva, de la violencia audiovisual, y se atreve a atisbar su propia tesis al respecto. A mí me ha servido para pensar una cuestión filosófica. Creo que Tesis es un ejemplo que sirve para comprender la violencia como lo sagrado, de acuerdo con la caracterización que hizo Rudolf Otto, originalmente en 1917. Para Otto, lo sagrado es lo numinoso, lo misterioso, y ésto posee dos rasgos que parecen contrapuestos: lo sagrado aterra, espanta y nos deja pasmados; pero a la vez llama poderosamente la atención y fascina. ¿Y por qué la violencia puede concebirse como "lo sagrado" en esta película? Una secuencia es clave para comprender esto: Ángela y Chema están viendo la supuesta película snuff en casa de éste y, haciendo uso del fuera de campo, Amenábar se empeña en mostrarnos el terror pero al mismo tiempo esa necesidad de no poder dejar de ver esas truculentas imágenes (que, por cierto, casi ni se muestran) que espantan pero atraen a Ángela. El propio espectador de Tesis puede verse en la misma situación que Ángela al momento de visionar la película.
En definitiva, gran película para ver a la noche fresca que permita -además- taparse con sábanas o cubrecamas y acompañar con una buena cerveza negra, con buena presencia del aroma tostado y a café de las maltas especiales que brinde un poco de coraje.
Escucho comentarios, impresiones y sugerencias.
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